EL PESCADOR Y EL PEZ
Con barco velero y pobre
adentrándose a la mar,
desafiando a las olas
va un pescador a pescar.
El mar estaba tranquilo
se hallaba en calma total.
El pescador, solitario,
echó el anzuelo a la mar.
Cuando notó movimiento
poco tuvo que tirar:
un salmón recién nacido
el anzuelo fue a picar.
El pececillo asustado
no hacía más que tiritar
y a pesar de todo aquello
al hombre le empezó a hablar:
"Perdone mi atrevimiento
pero lo que hace está mal.
Yo acababa de nacer
cuando usted me fue a pescar.
Le pido por lo que quiera
que me devuelva a mi hogar.
Le pagaré cuando crezca
en este mismo lugar:
quedaremos algún día
y usted me vendrá a buscar.
Luego si quiere me cena
o me puede merendar".
El hombre, acongojado,
así le fue a contestar:
"¡Maldito enano naranja
que me está haciendo llorar!
¿Por qué picaste mi anzuelo?
¿Por qué me empezaste a hablar?
Lo hago para entretenerme,
yo no soy profesional,
pero hoy por ti, pequeño,
ya no volveré a pescar.
Espero que estés contento"
Y lo devolvió a la mar.
Después arrojó su caña
y cuando se iba a marchar
un banco de pececillos
le empezó a gritar:
"¡Vivan los hombres sencillos
con tanta amabilidad!"
Y un arco iris de inmediato
reapareció sobre el mar.
6 de Octubre de 1.996 (12 años)

No hay comentarios:
Publicar un comentario